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Segunda fase de la entrevista personal

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Segunda fase de la entrevista personal

La segunda fase de la entrevista personal es lo que conocemos ya propiamente con el mismo nombre, es decir, la «entrevista». Será cuando nos reunamos con el psicólogo y personal de los Cuerpos de Seguridad del Estado, que nos harán preguntas directamente.

ENTREVISTA PERSONAL DIRECTA

A continuación vendrá la segunda fase, que es la entrevista personal directa. Cuando llegas a ella, el Tribunal ya conoce el 70% de lo que quiere saber de ti (a través de lo anterior), lo que van a hacer es aclarar cuestiones o profundizar sobre lo que has contado ya. De modo que debes ser coherente con lo dicho, responde el biodata y los test con sinceridad, para luego no contradecirte.

PREPARA LA ENTREVISTA PERSONAL DIRECTA

Algo que aconsejan tanto psicólogos como otros opositores que ya han pasado por aquí, es que te prepares previamente, practicando en tu casa (por ejemplo frente al espejo para ver tus expresiones). Examina cuáles son las preguntas que suelen hacer, y ensáyalas en tu casa, para que no te pillen por sorpresa y las respuestas sean lo más natural posible. Pero no te obsesiones, porque todas las preguntas es imposible conocerlas, lo más importante es la seguridad, sinceridad y tranquilidad.

En la siguiente página de información tienes las preguntas más habituales que suelen hacer, obtenidas de recopilación de las aportaciones de opositores que han pasado ya por ahí.

Además será necesario que vosotros mismos preparéis alguna pregunta por si el entrevistador os anima a hacerlas durante la entrevista.

En las respuestas, no te debes detener demasiado en contestar, ni titubear, hay que contestar con espontaneidad, seguro de ti mismo. Debemos tener en cuenta que muchas de las preguntas que se hacen, se nos van a volver a repetir pero de otras maneras: nunca cambies la respuesta, porque esto daría señal de que puedes estar mintiendo, o que eres incoherente, tienes que defender tu punto de vista y no dudar.

En resumen, hay que tener confianza en uno mismo, no estar agobiado y pensar que lo que se te va a pedir es tu opinión sobre cuestiones diferentes. No trates pues de dar una imagen forzada y demasiado perfecta de ti mismo. Lo mejor es dar una imagen intermedia, normal (nadie es perfecto), con los defectos que poseemos la mayoría.

A veces los examinadores pueden forzar la situación, para ver tu capacidad de reacción y tu autocontrol, así algunos opositores comentan que los entrevistadores les tiraron los papeles a la cara llamándoles mentirosos. Otros dicen que les llamaron mal padre o madre y que no querían gente con tan mal corazón en el Cuerpo de Policía. Algunos comentan que los entrevistadores les pidieron que les trajera un cafetito.

Por supuesto no debemos traer un café a nadie…Si se nos da este caso simplemente diremos, con mucha educación, que no estamos en esta sala para traer cafés sino para intentar pasar la entrevista.

Todo ello son modos de conseguir determinar si nuestras respuestas son agresivas, si tenemos autocontrol y facilidad de soportar la tensión resolviendo problemas correctamente, sin perder las formas.

CUIDA TU IMAGEN

Procura acudir siempre con antelación a la hora que estés citado para la entrevista, para poder relajarte y no llegar corriendo y nervioso. Debes ir correctamente aseado y vestido, pues eso indica también bastante de tu personalidad. No exageres vistiendo demasiado elegante (traje con corbata o similar), porque eso tampoco es natural.

Además durante la entrevista también debes cuidar tus maneras y modos (movimientos, gestos –ver lenguaje corporal comentado antes-, lenguaje…). Evita guiños, tics o movimientos nerviosos al expresarte. Las manos mejor sobre cada pierna.

Vocaliza, sonríe y relaja la cara, las manos y el cuerpo.

Ve tranquilo y sé auténtico. La mayoría de las preguntas se refieren a tu personalidad y forma de ser, y no tiene sentido intentar engañar al tribunal tratando de dar una imagen diferente. Las preguntas buscarán descubrir tus puntos débiles, por eso es importante responder con convicción y dejar traslucir lo ilusionados que estamos con pertenecer a la Guardia Civil o a la Policía Nacional; es decir, que no estamos buscando ser funcionarios para toda la vida, sino que realmente deseamos servir a la comunidad.

Antes de entrar suspira fuerte, cierra los ojos y suelta el aire poco a poco, así varias veces, esto te servirá para relajarte.

DESARROLLO DE LA ENTREVISTA PERSONAL

La entrevista tiene una duración de aproximadamente 15-20 minutos de media (aunque puede durar desde 10 minutos hasta una hora). El tribunal se fijará en primer lugar en la presencia y aspecto personal, que debe ser cuidado (como hemos mencionado en el punto anterior), sin estridencias, y el trato siempre respetuoso hacia el tribunal.

Encontrarás al psicólogo o al tribunal, sentados detrás de una mesa. Antes de entrar en la sala, saluda y pide permiso para entrar (por ejemplo diciendo: Buenos días, con su permiso). Al sentarte frente a ellos mantén una postura correcta, muestra una actitud cordial y natural.

Te recomendamos una postura relajada pero formal, y siempre hablar educadamente y mirar de frente al entrevistador, aunque no constantemente a los ojos, pues podría crear en él cierta incomodidad, que podría afectar al desarrollo de la entrevista; ante preguntas como: – ¿Está usted nervioso?- no es necesario que mientas, pues se nota y mejor que contestes que sí, es algo normal (generalmente hay actitudes que denotan que lo estás, como tocarte la barbilla, rascarte la cara, sudoración de cara y manos, titubeo al hablar, si tienes algo en las manos bailarlo continuamente…).

Recuerda que no es tu psicólogo particular y que no vas allí a desahogarte. Solo responde a lo que te preguntan, no te vayas por las ramas o le estarás dando razones para tenerte más tiempo entrevistándote.

El entrevistador intentará que la entrevista se desarrolle con toda normalidad o cordialidad, intentará darte confianza para acabar con tu estado de ansiedad y generalmente lo consiguen, pues es su meta, ya que así el entrevistado se confía y a veces habla de más.

El entrevistador al hacer tan apacible la conversación hace que bajemos la guardia, “ojo” no es nuestro colega, no es nuestro amigo, “simplemente es un examinador de nuestra personalidad”, del que dependerá el que sigamos en la oposición o que nos apeen de ella.

O quizás en la entrevista intenten ponerte nervioso y presionarte para ver tu capacidad de reacción (ten en cuenta que se valora el autocontrol, la flexibilidad y la solución de problemas), no te dejes desmotivar, sé seguro y decidido, pero nunca respondas agresivamente, ya que entonces te puedes dar por eliminado.

Nunca pierdas los nervios: si te gritan, insultan, etc… haz caso omiso. No te enfrentes nunca con los entrevistadores. Tú tienes que quedar como una persona educada y respetuosa. Al final de la entrevista te pedirán perdón.

Debes dar sensación de seguridad y seriedad en tus respuestas, debes cuidar el lenguaje, no usando vulgarismos, tecnicismos y por supuesto sin familiaridades con el entrevistador.

Si te proponen algo (por ejemplo contar un chiste, resolver un problema, una pregunta del temario, una canción…), intenta hacerlo, aunque no llegues a realizarlo bien. Si ves que te piden algo que sea muy ridículo, con educación y respeto les das tu opinión al respecto y la negativa de realizarlo.

Si no te preguntan procura no contar aspectos negativos de tu vida. Sé positivo, nunca negativo.

FINAL DE LA ENTREVISTA

Será el propio entrevistador el que te avise sobre la finalización de la entrevista, momento en el que te despedirás correctamente.

La forma de calificar esta prueba es algo confusa. Se comentan versiones diferentes, una de ellas es la de un inspector jefe que estuvo realizando entrevistas hasta hace unos años. Al acabar la entrevista el psicólogo te puede puntuar con una letra que puede ser A, B, C, D o E. Si obtienes A o B es porque lo has hecho muy bien y estas dentro. Si tienes D o E es que algo falla en tu cabeza y estas suspenso. La duda está entre los que obtienen C. Si una vez contados los opositores con A y B quedan 300 plazas pero hay 400 que han obtenido C, 100 de ellos están fuera. Para decidir los 300 mejores se miran las puntuaciones obtenidas en los diferentes test realizadoS hasta ahora y aquellos con las puntuaciones más bajas están fuera.